Francia, al igual que muchos países de la Unión Europea, ha comenzado a relajar sus medidas sanitarias ante el Covid-19 durante esta fase de decrecimiento en los contagios y fallecimientos. Una de estas medidas implica la apertura de tiendas de artículos no esenciales y de lujo, por lo que esta misma semana grandes tiendas departamentales finalmente pudieron volver a abrir.

Una de estas tiendas fue el gigante de la moda Zara, en París, la cual se vio envuelta en polémica, pero no por los precios o alguna publicidad mal lograda, sino porque en la reapertura, decenas de personas hicieron fila para ingresar a la tienda. Filas extensas que no respetaban las medidas de distanciamiento social.

Y es que aunque las personas en un comienzo aparecen manteniendo una distancia prudente, en cuanto la fila comienza a avanzar todo esto se pierde, por lo que no han sido pocas las críticas en contra de la actitud despreocupada de los parisinos.

Con información de El País.