El sistema de voto anticipado está habilitado en 37 de los 50 estados de los Estados Unidos. La idea original era que los ciudadanos que no podían acudir a los centros de votación el día de las elecciones pudieran ejercer su derecho de todos modos.

Pero con el pasar del tiempo, presentar una justificación para votar antes dejó de ser necesario, ya que el objetivo pasó a ser la promoción de la participación electoral, la cual tiende a ser muy baja en los Estados Unidos.

Con esto las personas tienen desde un mes antes de los comicios hasta el sábado o domingo anterior, dependiendo del estado, para emitir su voto por correo o presencialmente.

Este método viene creciendo desde 1980, cuando apenas representaba un 4% del total de votos emitidos. En el año 2000 subió al 10% y en 2004 llegó al 20%. El récord vigente se lo llevó la elección pasada cuando en 2012, Barack Obama derrotó a Mitt Romney. En aquella elección votaron anticipadamente cerca de 39 millones de personas.

Todo indica que las elecciones de 2016 marcarán un nuevo récord, ya que hasta el día viernes ya habían votado cerca de 36 millones de personas, un número muy importante considerando que los días de mayor concurrencia en el voto anticipado son el sábado y domingo previos a la votación.

El eje de campañas de Hillary y Trump en estos dos días será alentar a sus seguidores para que voten y no esperen hasta el día martes. Los dos comenzarán la mañana en Florida, uno de los estados más disputados y que entrega 29 electores.

No se puede saber con exactitud quien esta a la cabeza, esto debido a que los sobres se abren una vez finalizada la jornada electoral del martes, pero se pueden hacer varias estimaciones. Algunos de los expertos consideran que Clinton está a la cabeza imponiéndose en 12 estados a su rival, quien espera conseguir una mayor participación de sus seguidores el 8 de noviembre.