En 1967 presidía la Federación de Estudiantes Universitarios de Querétaro, el joven Fernando Ortiz Arana.

Venía el cambio y los dos que habían levantado la mano eran el joven y menudo estudiante de derecho, Enrique Burgos García y el estudiante de ingeniería, Guillermo Rojas Villegas.

En la votación quedaron empatados: 5 y 5 (antes solo había 10 escuelas).

Entonces Fernando tuvo que decidir: le dio el triunfo a Guillermo.

Durante muchos años pensé que Enrique había quedado tan molesto que 30 años después, no le ayudó a Fernando y éste perdió la elección frente a Ignacio Loyola.

En 2002, en su amplia biblioteca de su casa en Constituyentes, Le pregunté por la anécdota.

Fernando se rió burlón, como pocos saben que puede reírse; ‘Enrique se enojó mucho…’ Me respondió divertido.

No Gabriel, no fue que no apoyara a Enrique para que fuera líder de la FEUQ. Lo que pasa es que por ahí andaba Juan Vázquez que era un estudiante relajiento y broncudo, también ingeniero, hijo del dueño de ‘Telas de París’, que me advirtió que si ganaba Burgos, lo iba a golpear…entonces por eso voté por Guillermo y le ahorré un problema a Enrique…’.

Traigo a colación esta historia porque hoy los hijos de Guillermo y de Juan están en el aparador como lo estuvieron sus padres hace 49 años.

La hija de Guillermo, Romy es la secretaria de obras públicas del gobierno estatal. El hijo de Juan, del mismo nombre, fue acusado por el gobernador de promover el boicot a sus obras públicas.

El mundo, Querétaro, es un pañuelo.

Tras Bambalinas

Los priistas, ayer y hoy, respingaron y negaron cualquier complot en su contra. Me queda claro, a mí, que son de lo más colaboradores en los municipios donde son oposición y en el Congreso Estatal…Quien le haya vendido la idea al gobierno de que detrás de las críticas están los priistas, lo único que hizo fue engrandecer al tricolor que hoy está tan dividido y sorprendido que en lo último que pensaría es en boicotear a este gobierno…