Vive el recorrido por las minas de Real de Catorce

Hace ya varios años que Real de Catorce fue un pueblo acaudalado por su actividad minera a principios del siglo XIX.

Hoy es un pueblo fantasma que dejó atrás todo el esplendor y esas mismas historias le han dado un aire de misterio que atrae a los visitantes.

Dentro de una de las haciendas de Sierra Catorce están las vetas de una de las grandes minas. De ahí extraían cuarzo y plata. Hoy es posible recorrer un pedazo de la entrada para ver las impresionantes paredes de este lugar.

El Socavón de la Purísima Concepción es otra de las minas que aún se pueden recorrer. Aquí se extraía plata. En la entrada a este lugar se logra ver un escudo real en honor a la Virgen de la Purísima Concepción. Todavía hay vetas de cuarzo y cobre y piedras semipreciosas que son la materia prima de los artesanos que ahí viven.

¿Un imperdible? El pueblo fantasma. Ubicado en la Sierra de Catorce, a seis kilómetros de la plaza principal y en las inmediaciones de una exhacienda en ruinas, se encuentra una de las minas. Impresiónate al identificar inmediatamente las diferentes vetas atrapadas en su interior: aprecia el cuarzo como un cristal que parece brillar en tonos violáceos por sí mismo, y la codiciada plata como adherida sobre las paredes de este imponente pasadizo cuyo destino es el centro de la tierra.