A 330 kilómetros de la capital queretana, dentro de la densa vegetación de la huasteca potosina, se encuentra el abismo conocido como El Sótano de las Golondrinas.

Con una profundidad de 512 metros, 60 de diámetro y 370 de caída vertical, este abismo natural es uno de los más grandes del mundo, así como uno de los más impresionantes.

Su nombre proviene de las criaturas que en él habitan, pues en su ecosistema viven pericos, murciélagos y vencejos, estos últimos llamados golondrinas por los lugareños.

A primera hora del día, alrededor de las 6:00 am, las aves que viven en el abismo salen en forma de espiral y al anochecer vuelven a su guarida en un espectáculo que resulta tan impresionante como ruidoso.

Este impresionante lugar se encuentra ubicado en el municipio de Aquismón, en San Luis Potosí y ha sido declarado como Área Natural Protegida bajo la modalidad de Monumento Natural, sin embargo es posible acceder a ella y, por cierta cuota, descender por la boca del enorme agujero, el cual se va ensanchando a medida que baja hasta alcanzar los 300 metros de diámetro.

Si deseas visitar este impresionante abismo basta con tomar la carretera núm. 57 hasta San Juan del Río, donde hay que dar vuelta a la izquierda por la carretera núm. 120, internándose así en la Sierra Gorda, pasando por los pueblos de Tequisquiapan, Ezequiel Montes, Cadereyta, Pinal de Amoles, Jalpan, Landa de Matamoros, Xilitla y finalmente Aquismón; desde donde es necesario tomar una brecha de terracería de 12 km que te llevará a 300 m del sótano.