Un pequeño crucero de la compañía australiana Eco Albrlhos fue testigo de una impresionante escena cuando vieron como un cardumen de 70 tiburones atacaban y se comían a una ballena jorobada. 

El crucero se encontraba en su cuarto día de viaje, por la isla de Dirk Hartog, al oeste de Australia. El lugar en donde los turistas fueron testigos de este acontecimiento se le conoce como la bahía de los tiburones. 

Esta bahía es conocida por la gran cantidad de estos animales, de ahí su nombre. Además de el gran número de tiburones en este lugar también alberga a cinco especies de mamíferos en peligro de extinción. En 1991 la bahía fue declarada Patrimonio Universal por la Unesco.