Cuando Jack y Harriet Morrison se conocieron, posiblemente nunca pensaron que pasarían el resto de su vida juntos.

Fue en un restaurante de St. Louis, Missouri, a dónde Jack llevó a Harriet a su primera cita en Halloween de 1955. Estaban tan seguros de lo que sentían el uno por el otro que a los seis meses se casaron y, desde entonces, nunca se separaron.

Sue Wagener, sobrina de la pareja, dijo en entrevista para medios locales que desde hace cerca de un año ambos ancianos se mudaron al hogar de ancianos y centro de rehabilitación ‘The Woodlands of Arnold’, y aunque no podían estar juntos todo el tiempo, adoptaron la costumbre de tomar una siesta juntos, uno en silla de ruedas y el otro en la cama, siempre con las manos entrelazadas.

Su vida continuó con dificultades durante el resto del año, y fue el 10 de enero cuando Sue recibió una llamada de la enfermera para decirle que Harriet parecía estar cerca de la muerte, tras lo cual las cosas de Jack fueron movidas a la habitación de Harriet para que la pareja pueda estar junta.

Al día siguiente, Jack murió y unas horas después Harriet también lo siguió.

«Estoy triste, pero sé que están en paz y vuelven a estar juntos», finalizó Sue.

Con información de Milenio.