Este miércoles ocurrió una verdadera masacre en la escuela Marjory Stoneman Douglas en Parkland, Florida, donde un ex alumno utilizó un rifle semi automático para disparar en contra de sus compañeros dejando a 17 personas muertas y 14 heridas.

Una de las víctimas mortales del ataque fue Aaron Feis, el entrenador del colegio que mantenía una relación cercana con los alumnos y que sacrificó su vida para protegerlos.

De acuerdo con los alumnos, cuando Nikolas Cruz apuntó con su arma en contra de ellos, el entrenador no dudó un segundo y utilizó su cuerpo como un escudo humano para protegerlos, recibiendo varios disparos que finalmente le costaron la vida.

Feis, de 37 años, estudió en esa escuela y durante ocho años trabajó como agente de seguridad escolar. Tenía una esposa y una hija, pero para él todos los alumnos eran parte de su familia y cuidaba de ellos como nadie más.

Tras el ataque, Feis fue trasladado aún con vida a un hospital y sus alumnos utilizaron las redes sociales para crear cadenas de oración por él y contando lo ocurrido.

«Por favor, pueden todos tomarse un segundo para rezar por mi entrenador. Él recibió varias balas protegiendo a los estudiantes», escribió uno de los alumnos.

«Este hombre merece una medalla por sus acciones heroicas y lo merece todo, es el más humilde que he conocido. Merece estar vivo», escribió alguien más.

«Es un amigo de todos los estudiantes que lo conocen. Siempre fue amable conmigo cuando estudié ahí y sé que es cercano a mi hermano y sus amigos. Por favor tómense un momento para rezar por él», decía otro usuario.

Pero ni todos los rezos ni mensajes de apoyo sirvieron de nada pues el entrenador falleció poco después en el hospital según confirmó la propia escuela.

Uno de los mensajes que se volvieron más virales referentes al entrenador fue el de Will Pringle, un jugador del equipo de fútbol que tenía una relación cercana a Feis y que mostró la bondad del hombre en su mensaje:

«No puedo creer la noticia. El hombre más generoso y amable que he conocido luchó por sus convicciones y siempre creyó en los chicos cuando nadie más lo hacía, se puso delante y fue un verdadero héroe. No puedo imaginar no verte cada mañana, o que me lleves por la escuela en tu carro, o que me llames idiota cuando me aparezco en tu puerta para ayudarte con tu árbol de navidad. Todas las bromas que hiciste, las risas que compartimos y las veces que fuiste el único que todavía se preocupaba y el único que sacaba la cara por mí. Nada de eso será olvidado, eres un verdadero héroe y te quiero desde lo profundo de mi corazón», escribió Pringle junto a una foto del entrenador.

[Con información de Infobae]