A menos de 40 minutos de la capital queretana se encuentra Amealco, una pequeña ciudad fundada en 1538 y cuyo nombre significa en la lengua otomi ‘fuente o manantial’.

Es uno de los municipios más fríos del estado pero con muchos atractivos para un viaje exprés. De ida y vuelta. Te dejamos diez lugares que tienes que visitar en esta hermosa y tranquila municipalidad.

1. Para el deportista, nada como ‘El Cerro de los Gallos’, ahí podrás practicar ciclismo de montaña pues nada como sus senderos, árboles y obstáculos naturales.

Te recomendamos lleves una canasta de comida para hacer el mejor picnic de tu vida.

2. Conoce La Piedad, Amealco, donde se encontraron los restos óseos de un mamut que habitó la zona hace al menos diez mil años.

Si no quieres conocer esta pintoresca comunidad, puedes ver los restos del mamut en la cultura de Amealco Querétaro.

3. La Laguna del Servín y el Cerrito del Calvario. En un lugar excelente para días de campo en familia o para practicar el campismo, ciclismo de montaña, motocross, caminata campo traviesa y cabalgatas.

4. Ex hacienda La Muralla. En La Muralla se encuentra el primer hotel temático de la República Mexicana, donde podrá revivir la época de la Revolución Mexicana y ser parte de una aventura como ninguna otra. No importa que no estés hospedado en el hotel, puedes rentar un caballo para recorrer los cerros, usar la tiroteas, desayunar, etcétera, etc.

5. Ex haciendas La Torre. Conoce esta antigua hacienda del año de 1730 construida en adobe y teja. Esta hacienda tenía un territorio que comprendía desde la Torre, que linda con Chitejé del Garabato por el Poniente y los ejidos de San Miguel Tlaxcaltepec con todos sus barrios, hasta La Piedad, pasando por Santiago Mexquititlán.

6. Ex hacienda de El Batán. Construida en 1740 con adobe y teja. Se acostumbra decir Hacienda del Batán; aunque en realidad es un Jacal que correspondía a la Hacienda de Galindo; ya que ésta llegaba a toda la región de Palos Altos, El Aserrín y La Beata. Los propietarios de la Hacienda de Galindo (los últimos) eran unos señores de apellido “Rul” y tenían mucho ganado (reses), por lo que empleaban a numerosas personas como caporales para cuidarlo. Algunos muy famosos fueron Don Sebastián Ruiz, Don Dolores Ruiz y Don José María Ruiz.

7. La Presa del Batán. Está increíble. Aquí puedes pescar y en algunos de sus claros de bosque hacer campismo.

8. El Santuario «La Preciosa Sangre de Cristo» Su templo data de los siglos XVI o XVII, donde se venera un Cristo conocido como “La Preciosa Sangre de Cristo”. Esta imagen, al decir de los vecinos del municipio, es muy milagrosa ya que es el abogado del buen temporal y el santo protector de las mujeres próximas a dar a luz.

9. Cascada de La Concepción. Se ubica en la carretera Aculco – Amanalco a 10 kilómetros de la cabecera municipal, en un paisaje rocoso resalta entre una barranca, una hermosa cascada que se nutre de las aguas de la presa Ñadó y corre sobre una calzada de columnas basálticas. En verano, el caudal hace de esta caída algo realmente impresionante, llega a alcanzar más de 25 metros de altura. Las paredes de basalto hacen de “La Concepción” el lugar perfecto para practicar rappel y el campismo. El salto de agua de Tixhiñú se encuentra ubicado 7 kilómetros al oeste de Aculco. El agua cae desde 15 metros de altura sobre magníficas columnas de piedra basáltica; el entorno está rodeado de árboles y arroyuelos. En temporada de lluvias, el salto de Tixhiñú es un espectáculo digno de verse, para apreciar la fuerza y la belleza de su caudal.

10. Para recorrer, existen varias comunidades otomíes o ñañhú como San Ildefonso Tultepec, San Miguel Dehetí, San Jose Ithó, San Pedro Tenango, San Miguel Tlaxcaltepec y Santiago Mexquititlán donde se conservan muchas tradiciones, fabrican artesanías y alfarería.