El Covid-19 nos ha obligado a todos a encontrar una nueva forma de trabajar, siendo el ‘home office’ la solución de buena parte de los mexicanos, sin embargo, esta alternativa ya le está pasando factura a los trabajadores.

De acuerdo con Armando Santillán Romero, coordinador de la maestría en psicología laboral y organizacional de la Facultad de Psicología (FaPsi), de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), el trabajo desde casa resulta demasiado demandante y produce altos niveles de estrés.

A decir del especialista, el trabajo desde casa supone preocupaciones adicionales a las personas, como el estar al pendiente de que la conexión funcione, entender correctamente las instrucciones, participar cuando se indica y cuidar de su entorno cuando se realizan las videoconferencias.

A todo esto se le suma la falta de interacción con otras personas y la facilidad de comunicación que existe al trabajar en una oficina física con el resto del equipo.

Como respuesta a todo lo anterior, ya se están registrando casos en el país de personas que sufren de dolor muscular, insomnio y dolor de cabeza, entre otros síntomas del estrés.

«No hay que estar pegados siempre a la computadora, ese vacío de interacción o intercambio con los demás provoca también una ansiedad de decir, ‘¿Cómo demuestro que estoy trabajando? ¿Cómo demuestro que estoy produciendo? ¿Cómo demuestro que estoy cumpliendo ¿Cómo demuestro que no debo de perder mi trabajo?’, que esas son de las fantasías que se tienen cuando está uno en estas circunstancias», advirtió.

Con información de Milenio.