La primera ministra británica, Theresa May, ha anunciado que solicitará al Parlamento la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el próximo 8 de junio, esto con la intención de afrontar con más fuerza las negociaciones de salida de la Unión Europea, mismas que arrancaron de forma oficial desde el pasado 29 de marzo.

La convocatoria de elecciones legislativas, ha dicho May “es la única manera de asegurar la certidumbre y la estabilidad para los años venideros”. La decisión ha caído como una bomba en una la clase política británica que regresaba de las vacaciones parlamentarias de Pascua.

Durante estos meses, han sido muchas las voces dentro de su propio partido que recomendaban a Theresa May un adelanto electoral. Pero Theresa May se ha venido negando insistentemente a adelantar la cita prevista para 2020. Pero todo cambio esta mañana.

A las 11:15, ante el atril de las grandes ocasiones a las puertas del 10 de Downing Street, May ha dicho que el país “necesita unas elecciones y las necesita ahora”. “He llegado a esta conclusión recientemente y a regañadientes”, ha dicho, debido a la presión a la que los partidos de la oposición y la “no electa” cámara de los Lores someten al Gobierno. “El país está unido, pero Westminster no”, ha añadido.

Bajo la legislación británica, la primera ministra no puede convocar elecciones directamente. Pero puede presentar una moción en el Parlamento que requeriría el voto a favor de dos tercios de los diputados. Theresa May ha anunciado que presentará mañana mismo dicha moción en la Cámara de Comunes, en la que solicitará la celebración de los comicios el 8 de junio. Jeremy Corbyn, líder del Partido Laborista, principal formación de oposición al Gobierno, ya ha adelantado que apoyará el adelanto de la cita electoral.