La noche de ayer el universo de la WWE presenció como una de sus leyendas, The Undertaker se despedía del cuadrilátero y de la WWE tras una carrera de 33 años como luchador profesional y 27 de ellos como «El Fenómeno» de la lucha libre.

Wrestlemania 33 fue el escenario donde «The Undertaker» se enfrentó a Roman Reings, en la lucha que cerró el cartel del evento más importante del año para la WWE. El Fenómeno dominó la primera parte del encuentro y estuvo cerca de la victoria con una tumba rompecuellos, sin embargo, Reings resistió los ataques de «el enterrador».

Tras maniobras afuera del ring y una mesa de transmisiones en pedazos, The Undertaker pasó sus últimos minutos  como un auténtico guerrero, pues resistió una serie de sillazos y 3 lanzas antes de caer derrotado.

El Taker dejó un increíble récord en el evento más importante de la lucha libre en Estados Unidos de 23 triunfos y tan solo 2 derrotas. Después de su segunda derrota en Wrestlemania, «El Enterrador» se despidió con una emotiva y simbólica  «ceremonia» frente a los más de 75 mil aficionados reunidos en el Citric Bowl de Orlando. Ya que en el centro del ring dejó sus guantes, sombrero y abrigo, antes de salir de cámara con el brazo en alto.

El público se entregó por completo a la leyenda de 52 años con gritos de «Gracias Taker» en todo momento. En primera fila estaba su esposa Michele McCool y aunque ni la empresa ni el gladiador lo han hecho oficial, es prácticamente un hecho que esta noche sonaron por última vez las campanas que anunciaban al Príncipe de la Oscuridad.