Hace 20 años, esta modesta silla de roble en la que la escritora Británica J.K. Rowling se sentaba a escribir los dos primeros libros de la saga de ‘Harry Potter’ no valía ni una décima parte de lo que se pujó por ella el día de hoy: 394 mil dólares. 

La silla está hecha de robe de 1930 y forma parte de un juego de 4 sillas que la escritora regaló cuando era una madre soltera de pocos recursos de Edimburgo. 

Tras la venta de la silla, la escritora británica plasmó la frase «Escribí Harry Potter sentada en esta silla”.

Esta silla era la elegida por Rowling cuando no escribía en los cafés de Edimburgo, que le sirvió para escribir “Harry Potter y la piedra filosofal” (1997) y “Harry Potter y la cámara de los secretos” (1998).

En el 2000 rowling donó la silla a la beneficencia de una asociación de lucha contra la violencia infantil. En 2009 la silla se vendió en una subasta por 29 mil dólares, 14 veces menos que el precio alcanzado esta vez. 

La saga de ‘Harry Potter’ fue traducida a 67 idiomas y vendió más de 450 millones de ejemplares.