1- Conoces al ¡Ánimo!

Vas en tu carro con el peor humor del mundo y de la nada escuchas un “¡ÁNIMO!”, seguido de un concierto de claxon y gritos. A pesar de que pensabas que nada podía mejorar tu día, impresionantemente la presencia del Ánimo mejora y le da alegría al día de muchos queretanos.

2- No hay nada más romántico que unas tortas de la Güera.

Todos los 14 de febrero en Querétaro las tortas la Güera regala tortas y si andas con suerte, hasta con regalo de San Valentín sales.

3- Haz hecho tu contribución al poste de los chicles.

Podrá ser asqueroso y muchas personas podrán sacarse de onda, pero no cabe duda que todo queretaro ha ido a colaborar con su chicle en tan bello monumento.

4- Sabes la historia de la Mijangos.

Esa historia que sorprendió a todo Querétaro y que incitó a muchos aventureros a pararse e inclusive meterse a la casa de la Mijangos, ellos sí que merecen una medalla.

5- Haz visto evolucionar a Publétaro.

Antes Querétaro era un lugar completamente diferente, si habían 1 o 2 plazas, ya era mucho y como por obra de magia, todo el estado se empezó a llenar de lugares “in”, de fiestas en Juriquilla, Jurica o el Campanario.

6- Sabes indudablemente qué día juegan los Gallos Blancos.

Cada quince días hay de 2 opciones o sales con 2 horas de anticipación para realizar tus pendientes o vas a ver a los Gallos. La ciudad enloquece y avenidas como Bernardo Quintana se vuelven intransitables.

7- “Taro taro taro Querétaro”

La mejor porra que podría existir, cuando se trata de competencias deportivas. Sea cual sea tu equipo, siempre el taro se cantaba.

8- Eres el maestro de la vida nocturna en la ciudad.

Muchos frecuentan los mismos lugares, ya que Querétaro es una ciudad pequeña. Antros del recuerdo como Mint, Foreplay, Classico, Ananda o Sein. Hoy en día la vida nocturna sigue esta rutina: lunes de flojera, martes de Barezzito, miércoles de Rhodesia, jueves de Ocasos, viernes de Silvana, sábados de Sirilo y domingo de Fisher’s, para revivir.

9- Conoces los Arcos como la palma de tu mano.

Nuestro hermoso acueducto, seguro lo has recorrido en bici, corriendo, en tribus o en una caminata hacia el centro. No hay lugar de donde se vean más bonitos los atardeceres.

10- Sabes a dónde ir cuando se te antoja una malteada.

Las clásicas malteadas de la Mariposa NUNCA fallan, en lo personal mi favorita es la de chocolate, pero sin duda, sea cual sea la que elijas, sabrá excelente.

11- Conoces como dominguear por la ciudad.

No hay nada mejor después de un largo fin, que una necesaria vuelta por el Mercado de la Cruz, donde hay excelentes opciones para desayunar y una que otra botana.

12- No te sientes en casa, hasta que ves a Conín.

Siempre será la primer persona en darte la bienvenida a la bella ciudad de Querétaro.

Con información de Matador Networks