En los últimos cinco años, se ha visto un aumento de depresión en menores de edad quienes han solicitado atención en el Centro Estatal de Salud Mental (Cesam), así lo reveló la psiquiatra infantil Maricela Plascencia, quien mencionó que el «bullying» es uno de los principales detonantes medioambientales de dicha patología.

Agregó que la depresión es el segundo diagnóstico más común para la población infantil atendida en el Cesam y aunque esta es multifactorial; Plasencia lanzó una alerta, y aseguró que las causas medioambientales son las que han aumentado su aparición en menores.

«Durante los últimos cinco años ha aumentado de 10 al 15% de los que solicitan la atención, estamos dentro del rango internacional…De las causales más frecuentes, los factores medioambientales son los más importantes porque te pronostica que si un niño tiene un contexto adverso desarrolla una forma de afrontar los problemas más difícil», comenta la psiquiatra.

Los casos de bullying principalmente se dan desde la primaria hasta el bachillerato, y han tenido un incremento considerable en Querétaro y de acuerdo con la psiquiatra, predisponen a quienes la padecen a sufrir depresión y desarrollar ideas suicidas.

«El desenlace más grave de esto es el intento de suicidio. De los pacientes que atiendo con depresión, 10% presenta ideas suicidas. Lo recibimos principalmente del Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer, y lo primero que se hace es evaluar la letalidad del intento», asegura la especialista.

Uno por ciento de los menores con pensamientos suicidas deben ser trasladados a la Ciudad de México para su contención y atención en el hospital psiquiátrico infantil Juan N. Navarro. Y en lo que va del 2017, se han registrado nueve suicidios, uno de ellos de un menor de 17 años. El caso más joven de suicidio el año pasado fue de un menor de 12 años.

Así que si sientes que tu hijo está pasando por un momento de depresión debes estar atento para observar durante dos semanas estos síntomas y poder evitar una tragedia: tristeza o irritabilidad, no sienten placer por las cosas que antes le gustaban, disminución de peso o que no alcanzan el peso o talla según la edad, alteraciones del sueño, sensación de culpa o incapacidad, falta de toma de decisiones o pensamientos de muerte.