Las precipitaciones a nivel nacional durante el 2020 fueron inferiores a los normal sobre la franja norte fronteriza debido a que el Monzón de Norteamérica inicio tarde y se comportó débil; hubo poco aporte de humedad procedente de ciclones tropicales, resaltando sólo el huracán Hanna que ingresó al noreste. Todo lo anterior fue producto del fenómeno de La Niña, la cual disminuye las lluvias en la región, contrastando con el oriente y sureste donde se torna más lluvioso.




Este 2021, se ha mantenido el déficit de lluvias de norte a centro del país, apoyado por el mismo fenómeno, ya que la corriente en chorro que transporta la humedad del pacífico hacia nuestro país y haciendo que la sequía se siga extendiendo y tomando más fuerza. Al 15 de abril, el 85% del territorio mexicano tiene condiciones anormalmente secas, siendo un 73% con algún grado de sequía.

Si comparamos con el 2011, año de la peor sequía de los últimos años con un 87%. Las entidades de Sonora, Chihuahua, Sinaloa, Durango, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Zacatecas, Michoacán, Guanajuato, Guerrero, Estado de México y Querétaro presentan una intensidad extrema a excepcional de sequía. La zona del bajío hacia el Pacífico con una situación de largo periodo, desde hace varios meses la escasez de lluvias se ha presentado y tardará en recuperarse, teniendo en cuenta los impactos directos de ciclones tropicales.




Mientras que Veracruz, Tabasco, Chiapas, Campeche y Yucatán muestran pocos o nulos efectos de la sequía, debido a huracanes y frentes fríos de los últimos meses que produjeron abundantes lluvias.

Pero el panorama a futuro es poco alentador, pues, aunque si se prevén lluvias en las siguientes semanas, la cantidad puede no ser suficientes para reparar los daños asociados. Es importante recalcar que muchos cuerpos de agua están próximos a secarse como en Sinaloa, Tamaulipas, Nuevo León, Veracruz. Por lo que vale la pena preguntarse si es por cuestiones meteorológicas o si influye el mal uso, desperdicio y sobredemanda de la población.

Por lo que queda de abril, los frentes fríos estarán favoreciendo lluvias en estados de la Vertiente del Golfo y sureste, alcanzando su inestabilidad eventualmente a los estados del centro, incluyendo el Valle de México. Esto no será de gran ayuda para la sequía, aunque si humedecerá el suelo y podría aminorar la incidencia de incendios forestales. El resto de México tendría condiciones secas, soleadas y calurosas.




La temporada de huracanes en el Pacífico inicia el 15 de mayo y en el Atlántico el 1 de junio, por lo que poco a poco se presentarán sistemas portadores de grandes cantidades de agua. Hay una tendencia para que la segunda quincena de mayo se pueda desarrollar en el pacifico y aunque no se sabe hacia donde se moverán, da esperanza para la presencia de lluvias.