El año pasado Samsung, la empresa fabricante de dispositivos electrónicos y también del famoso Galaxy Note 7, sufrió un grave problema por la venta de este dispositivo, ya que prendía en llamas inesperadamente causando una serie de conflictos por todo el mundo.

La empresa surcoreana, tras varios meses de investigación del problema, finalmente encontraron la razón por la cual el Galaxy Note 7 explotaba inminentemente de una forma violenta liberando calor y humo.

Tras la investigación se detectó que el problema se debió a defectos en las baterías, protuberancias y ausencia de aislamiento del almacenamiento de carga.

Tras perder unos 5 mil 209 millones de dólares tras poner a la venta este producto, Samsung busca recuperar la confianza de sus compradores.

Fuente:El Universal