Una sola epidemia no fue suficiente: Ahora en Mongolia se han detectado dos fallecimientos a causa de la peste negra (sí, esa que causó millones de muertes en 15.., también llamada peste bubónica), lo que ya ha causado que una ciudad de aquel país entrara en cuarentena y se cerrara parte de su frontera con Rusia.

Los casos se registraron en la ciudad de Tsetseg, en la provincia de Khov. Las autoridades locales afirmaron que “los especialistas del Centro Nacional para el Control y la Prevención de Enfermedades (NCDC) y el Centro Nacional para el Control y la Prevención de Enfermedades (NCDC) de Khovd y Bayan-Ulgii están trabajando para establecer una cuarentena en Jargalant y Tsetseg soums”. En ambos casos se registraron cientos de contactos. Uno de los occisos tuvo contacto con 506 personas, y otro, 146.

El servicio de noticias ruso Tass confirmó que en dichas zonas la frontera con Rusia permanece cerrada al cruce de vehículos y mercancias.

Sin embargo, no es la primera vez que Mongolia debe recurrir a esta medida, puesto que ya en 2019 tuvo que cerrar su frontera por brotes.

Esta enfermedad, que estiman que se trata de un descendiente directo de la peste negra que diezmo a la población de Europa en el siglo XIV, mata a alrededor de 2 mil personas al año.

En un período de entre 16 y 23 días, se manifestaban los primeros síntomas, que incluían inflamación de los nódulos del sistema linfático en las ingles, las axilas o el cuello, lo que era acompañado de fiebre alta y supuraciones. La denominación “peste bubónica” deriva del nombre que recibía el ganglio linfático inflamado: “bubón”.