Con 64 años, este fin de semana Stephen Paddock se convirtió en la personas más odiada de Estados Unidos luego de disparar en contra de los asistentes a un festival de música country en Las Vegas, provocando la muerte de 59 personas y dejando más de 400 heridos.

Tras el ataque del sujeto, el grupo terrorista ISIS dijo que se trató de uno de sus ‘lobos solitarios’, teoría que fue descartada por el FBI unas horas después.

Paddock se encontraba en una habitación del piso 32 del Hotel Mandalay Bay, junto al terreno en el que se desarrolló el festival de country.

De acuerdo con las autoridades, Paddock era un contador retirado sin antecedes penales, y según su familia, su comportamiento en ese momento era inusual. «No es un hombre fanático de las armas en absoluto. El hecho de que tuviera ese tipo de armas…. ¿Dónde diablos consiguió armas automáticas?», cuestionó su hermano a los medios.

En la habitación desde la que Paddock disparó se encontraron 10 rifles y otras 18 armas de fuego, así como explosivos y municiones, las cuales habría adquirido utilizando el dinero que ganaba a través de apuestas en Las Vegas.

Al investigar su casa, las autoridades no encontraron nada extraño, de acuerdo con la policía local, se trataba de «una casa limpia, sin nada fuera de lo ordinario».

Su padre, entre los más buscados del FBI

Mientras que Stephen no contaba con antecedentes penales, su padre, Patrick Benjamin Paddock, llegó a estar en las listas de los más buscados por el FBI.

Al padre de Paddock se le catalogó como un ‘psicópata’ y era conocido por el robo de bancos con armas de fuego, además de que era considerado ‘muy peligroso’ por el buró en 1969.

Después de permanecer en prisión por un tiempo, Patrick Paddock escapó y cometió otro robo a banco en San Francisco. En 1977 fue puesto bajo arresto nuevamente en el estado de Oregón, donde había cambiado su identidad a Bruce Werner Ericksen.

Fuente: BBC