La indignación por el caso Giovanni, un joven de 30 años que fue asesinado a manos de los policías, fue escalando poco a poco y en Guadalajara y empezaron los disturbios.

Esta tarde, lo que empezó como una protesta pacífica en el Parque Rojo, terminó con una puerta derribada del Edificio de Gobierno, camionetas quemadas de la policía municipal, destrozos y grafitis alrededor de la marcha.

Al principio, las autoridades se resguardaron en el Palacio de Gobierno y no repelieron ningún ataque, pero a medida que fueron creciendo los disturbios, los policías salieron a enfrentar a los civiles, quienes usaron palos, piedras y todo tipo de objetos para defenderse.