Ayer se confirmó lo que se estaba observando desde el miércoles pasado: el sol levantó la mayor llamarada solar registrada en la última década, un fenómeno catalogado en la clase X9.

La llamarada comenzará a afectar a la Tierra durante estos días. Pero, ¿Cómo «afectará» a la tierra esta llamarada?Bueno, las comunicaciones, las mediciones y unas bonitas auroras boreales serán la consecuencia de semejante fenómeno.

El ciclo solar debido a la variación de las manchas solares dura unos once años aproximadamente. Este ciclo se encuadra en una etapa de máximo brillo solar, cuando las manchas son más, y un mínimo, cuando casi desaparecen. Durante estos ciclos, que se producen básicamente debido a la dinámica interna del sol (que es como un enorme y poderoso reactor nuclear).

Durante dichos ciclos, a veces, estallan llamaradas solares, tormentas que levantan enormes columnas de plasma de la superficie. Estas llamaradas producen lo que se conoce como tormentas solares, que se producen debido al aumento en el viento solar.

Este no es otra cosa que un flujo atómico procedente de la corona solar. Las tormentas solares, o geomagnéticas, pueden causar desestabilización en los sistemas radioeléctricos del planeta, entre otras cosas.

En cuestión de tormentas solares, los científicos nunca tienen del todo claro qué puede ocurrir, pero la Tierra tiene sus propios mecanismos de defensa. Pero estos, aunque protegen a la vida que alberga hasta cierto punto, no son suficiente para defender nuestros delicados ingenios tecnológicos.

El viento solar puede ser muy destructivo con nuestros sistemas eléctricos y de comunicación. Así, el Centro de Predicción de Meteorología Espacial prevé una serie de consecuencias posibles catalogadas dentro de una tormenta geomagnética de magnitud G3 (o fuerte). Esta se extenderá a lo largo de casi todo el día de hoy.

Con información de Hipertextual.