A partir del 26 de enero, los visitantes o ciudadanos que quieran ingresar a Estados Unidos, deberán presentar a la aerolínea con la que vuelen, un comprobante de resultado negativo de la prueba de detección o constancia de recuperación de COVID-19, de lo contrario no se les permitirá el abordaje.

La prueba deberá ser de un máximo de tres días anteriores a la fecha del vuelo, de acuerdo con la orden que emitió el pasado 12 de enero, el Centro para el Control y Detección de Enfermedades de Estados Unidos (CDC). Este documento será revisado por la aerolínea, antes de permitir el abordaje y por las autoridades de Estados Unidos, al llegar.

Esta nueva medida incluye para todo tipo de vuelos: comerciales, privados y chárter.