Un juez federal con sede en la capital del país concedió la suspensión definitiva al amparo interpuesto por la asociación civil Justicia Justa, con el cual se ordena que no se lleven a cabo eventos taurinos en la monumental Plaza de Toros México. La demanda de amparo identificada con el expediente 910/2022 quedó asentada en el juzgado primero de distrito en materia administrativa.

En una sentencia de más de cincuenta páginas, el juez federal desgrana el lenguaje taurino y detalla uno por uno los daños emocionales y físicos que experimentan los toros durante las corridas. Se basa en un documento de la PAOT, el órgano de protección animal del Gobierno de Ciudad de México, y en la resolución de un tribunal federal que describe el dolor excesivo y agónico que culmina con la muerte por hemorragias severas o paros respiratorios.

Después de dejar probado que es una actividad recreativa en la que se lastima, se tortura y finalmente se mata a un animal, Bass resolvió que la sociedad se encuentra interesada en que se respete la integridad física y emocional de todos los animales porque son seres vivos que conforman los ecosistemas y que, por consiguiente, contribuyen con servicios ambientales que resultan esenciales para el ser humano. También nombra el valor intrínseco que tienen todos los animales como seres sintientes, incluidos sin excepción alguna los toros de lidia, que está protegido en la Constitución de Ciudad de México.