Este sábado México confirmó ya 41 casos de contagio de coronavirus Covid-19, mientras que otros 155 permanecen como sospechosos, y aunque el gobierno asegura que no hay riesgo de contagio en realizar eventos masivos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ‘tiene otros datos’, por lo que muchos mexicanos han comenzado a tomar medidas de salud importantes.

Por supuesto, evitar el contacto directo con otras personas, lavarse las manos con jabón y evitar tocarse el rostro son acciones que se pide que todos tomemos, pero para algunas personas, el riesgo es mucho más grande de lo que podemos ver hasta ahora. Y es que la propia OMS ha advertido que la cantidad de casos de contagio es muchas veces mayor que las cifras oficiales, pues en una gran cantidad de casos, las víctimas permanecen asintomáticas, es decir, no presentan síntomas de la enfermedad, pero son portadores y pueden contagiar a otros.

Es por eso que muchos mexicanos han decidido realizar un pequeño sacrificio por un bien mayor. Ya no se trata de evitar el contacto físico, sino de someterse a un auto aislamiento, una cuarentena voluntaria en sus propias casas.

Y es que en estos momentos México está por entrar en una etapa complicada en la situación global del coronavirus, pues a partir de ahora comenzará el crecimiento exponencial del virus en el país, ¿qué significa esto? básicamente, significa que cada día habrá muchos más infectados. Tomemos como ejemplo Italia, país que en apenas dos semanas pasó de tener un par de casos a tener más de mil muertos y a toda su población en cuarentena. O a España, que apenas ayer llegó a 100 muertes en menos de 24 horas.

El crecimiento se mide a través del factor R0 (Ritmo reproductivo básico) y en el caso de las enfermedades, se refiere a cuantas personas puede contagiar un solo enfermo. Si este factor es menor que 1, el virus se atenua hasta desaparecer; si es de 1, se extiende, pero sin crecimiento; y si es mayor que 1, entonces ocurre el crecimiento exponencial, una explosión repentina en la que el número de casos de contagio se duplica cada pocos días, pasando de unas cuantas decenas, hasta decenas de miles.

Afortunadamente, el R0 puede ser modificado por varios factores, como la higiene, cuánto nos exponemos al contagio y las medidas que se toman a nivel global o local.

Ahora bien, ¿qué tiene que ver esto con la cuarentena voluntaria? Te lo explicamos.

El coronavirus es una enfermedad que produce problemas respiratorios graves, pero en el 70% de los casos no requiere hospitalización, e incluso cuando la requiere, solo el 5% de los casos es grave, y de esos, solo un 2% es mortal. Esto significa que en casi la totalidad de los casos si eres atendido, saldrás bien parado de esto, ¿pero qué ocurre cuando no puedes ser atendido?

En México contamos con 8 mil 500 camas de urgencia y 4 mil ventiladores necesarios para tratar la enfermedad, además de que se pueden disponer camas adicionales en algunos hospitales que estén preparados para hacerlo. Pongamos un ejemplo. Si durante un día cinco mil personas son atendidas por la enfermedad y dadas de alta, al día siguiente se podrá seguir atendiendo a una buena cantidad de gente. ¿Pero y si no son cinco mil? ¿Qué pasa si son diez mil o veinte mil? Pues entonces los hospitales se verán obligados a negar el acceso a las personas por falta de equipo médico, personal y espacio para atenderlos. Lamentablemente, muchas personas que no puedan ser atendidas en estos casos, terminarían muriendo, esto es el colapso del sistema sanitario.

Si la cantidad de contagios se dispara repentinamente y rebasa la capacidad del sistema de salud, enfrentaremos el peor escenario posible, uno en el que decenas de miles de personas se infectarán y no tendrán acceso a atención médica, lo que derivará en la muerte de cientos o miles de personas.

Pero como ya mencionamos antes, el factor R0, es decir, la capacidad de contagio de la enfermedad, puede ser reducida, y de una forma muy sencilla: tomando las precauciones necesarias.

Con esta lógica, muchas personas dentro y fuera de México han decidido someterse a una cuarentena voluntaria, permaneciendo en casa para evitar exponerse al virus y también para evitar exponer a otras personas. Puede sonar algo extremo, pero tomar esta simple acción, un sacrificio de algunas semanas, puede ser la diferencia entre la vida y la muerte de miles de mexicanos.

El coronavirus no es «solo un resfriado», pensar de esta manera y minimizar el daño potencial de la enfermedad ya ha causado la muerte de miles. Una vez más, tomemos como ejemplo a Italia, país donde las calles se han vaciado por completo por subestimar a la enfermedad y donde recuperarse de esta pandemia les tomará años, tanto económica como socialmente.

Evitar el contacto físico con otras personas y lavarse bien las manos son cosas que ayudarán a reducir el daño de esta pandemia, pero considera permanecer en casa por algunos días, si bien no por ti, al menos por tus seres queridos. Recuerda que la enfermedad afecta más a las personas mayores de 60 años y con problemas respiratorios, y todos conocemos a alguien así. La próxima vez que quieras salir de casa, piensa en ellos y pregúntate si realmente es necesario salir.