“La Joya de la Corona”. En términos electorales, el Estado de México es el más importante de todo el país. De acuerdo al Instituto Electoral del Estado de México, tan sólo en el 2012 participaron 6’689,261 votantes, lo que lo convierte en el padrón más importante del país.

Los recientes acontecimientos en México y el mundo (desde los escándalos de corrupción peñanietista hasta la presidencia de Trump) han hecho que las elecciones que se celebrarán el domingo 4 de junio, tengan el carácter de ser una “muestra” de lo que pasará en las federales del 2018, donde se decidirá la sucesión en Los Pinos.

Es por ello que los principales actores de las elecciones del Estado de México sean también quienes ‘llevan la batuta’ de los comicios del próximo año.

Las campañas iniciaron este lunes 3 de abril. Se esperan dos meses de intensa lucha política que llene a los votantes más de ataques que de propuestas.

Aquí 5 cosas que tienes que saber de las elecciones del Estado de México:
1.- En el Edomex nunca ha habido transición:

Perder el Estado de México sería la sentencia del gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) rumbo al 2018. El estado del que Peña Nieto es originario siempre ha estado en control priísta. Pero ahora, más que nunca, el tricolor está en riesgo de perder el control sobre sus “sabrosos” 6 millones de electores.

La carta del PRI para contrarrestar la pésima reputación que le ha ganado Peña Nieto es Alfredo del Mazo, conocido político que, además, viene de una dinastía de 2 generaciones de gobernadores.

Al parecer, le ha salido bien la estrategia al partido dirigido por Ochoca Reza, pues actualmente Del Mazo encabeza la encuesta que este lunes publica El Financiero.
2.- Si gana Delfina, gana AMLO:

Analistas del periódico Reforma y El Universal consideran que si la ‘ungida’ de Andrés Manuel López Obrador, Delfina Gómez, gana las elecciones (y con ella, la primera gubernatura de Morena), será el presagio de una inevitable victoria de AMLO rumbo a Los Pinos. Y tiene sentido, pues Morena ya tiene la mayoría de los curules de la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México. Su eventual victoria en Toluca le daría a Morena la certeza de que, por lo menos en la zona metropolitana, sería López Obrador quien gane las federales.

3.- Si gana Josefina, va Anaya. Si pierde, va Margarita

Ricardo Anaya -el queretano que actualmente dirige el PAN a nivel nacional- ha tenido sus buenas victorias: El triunfo en Veracruz (donde tampoco había habido transición) y otras 6 gubernaturas en el 2016, le dieron a Anaya el “impulso” que necesitaba para consolidarse como un dirigente nacional capaz de hacerle frente al PRI.

Ahora, el Estado de México es su prueba de fuego, pues ningún panista ha logrado arrebatarle “la joya de la corona” al tricolor. Anaya fue artífice detrás del acuerdo -un tanto turbio- que le dio la candidatura a Josefina Vázquez Mota, ya muy conocida, pero un tanto desmoralizada -hay quien dice que, más que levantar la mano para ser candidata, se la levantaron.

Salvador García Soto, autor de la columna “Serpientes y Escaleras”, que se publica en El Universal, asegura que una victoria de Vázquez Mota significará la candidatura presidencial de Ricardo Anaya. De lo contrario, al verse fortalecidos sus opositores panistas, la contendiente será Margarita Zavala -a quien no le ha ido bien por relacionarla demasiado con Felipe Calderón.

4.- PRD, perdido

Quien ha seguido aunque sea un poco las noticias de política mexicana, se habrá dado cuenta que al PRD no le está saliendo nada bien. Medios estadunidenses han revelado una millonaria propiedad de su lideresa, Alejandra Barrales, y los senadores por el Sol Azteca han optado por una desbandada, en su mayoría para unirse a las filas de AMLO, como el Senador Miguel Barbosa, y otros para optar por la vía independiente, como el ex-perredista Armando Ríos Piter.

Todo parece indicar que las elecciones mexiquenses no serán ese rayo de luz que tanto necesita el PRD para consolidarse como líder de la izquierda, pues en las últimas dos encuestas, su candidato Juan Zepeda se encuentra en un lejano cuarto lugar, sin alcanzar siquiera el 20% de la intención de voto. Hace unos meses, se hablaba de un “enojo” de Anaya cuando se desmanteló su intención de tejer una alianza PAN-PRD. Hoy, los enojados claramente son otros.

5.- Estado herido

Detrás de toda la retórica política a la que estamos acostumbrados, se encuentran necesidades enormes que actualmente aquejan al Estado de México. El mandato de Eruviel Ávila -quien se oponía a la candidatura de Del Mazo y que le “hace ojitos” a la presidencia de la República- ha sido una de las más cuestionadas y criticadas durante los últimos años. Con los feminicidios a la alza junto con los robos y operación del crimen organizado, la gente del Estado de México parece ser escéptica de los discursos de cualquiera de los candidatos, lo que pone en duda, claramente, la legitimidad de la elección.

Ya sea que voten por Del Mazo por ser “un rostro conocido”, o por Delfina Gómez para representar un cambio que ya promete López Obrador, es claro que quien resulte ganador, tendrá un enorme trabajo por delante.

Escríbeme, @memocalzada

 

Con información de El Financiero, El Universal y Periódico Reforma