Muy pocos habitantes de la ciudad de Pathankot, Punjab, habían visto algo así: Desde sus ventanas, la imponente cordillera de los Himalayas, que se encuenta a 200 kilómetros de distancia. Es la primera vez desde hace 81 años, al inicio de la Segunda Guerra Mundial, que se logra divisar a los gigantes desde la ciudad.

Durante y después de la Guerra, la contaminación lo cubrió todo. Incluso en los mejores días donde parecía haber más claridad, no se podía ver mucho más allá del fin de la ciudad. Alcanzar a ver los Himalayas, inimaginable. Menos cuando se vive en el país con los mayores índices de contaminación, como lo es la India.

Sin embargo, por la cuarentena ocasionada por el COVID-19, esto es una realidad, y esta semana, los habitantes de aquella pequeña ciudad y otras cercanas a la cordillera, se toparon con el increíble espectáculo. No dudaron en compartir sus imágenes a través de las redes sociales.

Sant Balbir Singh Seechewal, líder ambientalista indio, indicó en redes sociales que esto es un evento único, una “experiencia conmovedora” para la población, que a menudo sufre enfermedades a causa de los altos niveles de contaminación.

De acuerdo a la Junta Central de Contaminación de la India, en el país se han registrado índices mínimos de contaminación en estos días, pues de las 91 ciudades consideradas, 61 tienen una calidad del aire satisfactoria, y 31 «muy buena», lo que ocasiona que escenarios como este sean posibles.

No cabe duda que el verdadero virus somos los humanos.