A pesar de que el presidente López Obrador ha asegurado que no existe desabasto de medicamento en el país y que los pacientes con cáncer están siendo tratados correctamente, los padres de niños con esta enfermedad han manifestado su desacuerdo en varias ocasiones, ésto sin poder cambiar las condiciones de salud de sus hijos. Es por este motivo que han tenido que recurrir a diferentes medios para continuar con el tratamiento de sus pequeños, tal es el caso de Ana Lucía, una niña de tres años que ahora tendrá que abandonar México si quiere sobrevivir.

Según da a conocer el diario El Universal en un reportaje especial, ayer por la noche la niña y su padre, Héctor de Mauleón, salieron en un vuelo comercial con destino a Suiza, dónde esperan poder continuar con el tratamiento de la pequeña. La madre de la niña, Rosalba Contreras, tuvo que quedarse atrás ya que no consiguió el permiso de la Secretaría de Educación de Morelos para dejar su empleo como profesora para viajar junto a su familia.

Con tal de pagar el viaje y el tratamiento de su hija, la familia ha tenido que vender muchas de sus pertenencias, realizar rifas y pedir dinero a sus allegados, y aún así solo han conseguido suficiente dinero para solventar sus gastos por dos meses, mientras que el tratamiento de Ana Lucía requiere al menos dos años completos para mostrar resultados. Es por este motivo que la familia ha decidido acudir a las autoridades Suizas para pedir ayuda, aprovechando que el padre de la menor tiene la nacionalidad Suiza. Sin embargo, el año pasado ya intentaron usar este recurso, sin éxito.

Ana Lucía necesita un tratamiento para la leucemia aguda que le detectaron en 2019, y aunque hasta agosto del año pasado todo parecía estar bien, en agosto del año pasado le dejaron de dar medicamentos fundamentales, y en noviembre la niña tuvo un shock anafiláctico derivado de un lote de mala calidad de L-Asparaginasa. Fue en ese momento cuando la familia decidió que debían buscar una alternativa, ya que «en México no nos quisieron ayudar».

Esta no fue la primera solución a la que llegó la familia, el año pasado acudieron a la Cámara de Diputados para solicitar más medicamentos y médicos para el Hospital 20 de Septiembre en el que se encontraba la menor, pero esto les fue negado.

Después de este intento, los familiares de Ana Lucía tuvieron que vender sus pertenencias y se endeudaron para pagar 700 mil pesos por la importación de medicamentos especiales.

Con información de El Universal.