El tráfico de drogas sigue siendo uno de los principales problemas de salud y seguridad en todo el mundo, pero México no solo funciona como principal productor de varios tipos de drogas, sino que se ha convertido en un puente a través del cual se distribuyen sustancias ilícitas a Norte y Sudamérica, así como a Europa y Asia.

Para lograr esto, organizaciones colombianas y cárteles mexicanos tienen contactos en los aeropuertos de todo el país, no solo con los elementos de seguridad, sino con pilotos, aduanas, sobrecargos y hasta policías federales.

De acuerdo con un reporte de la Policía Federal, si bien constantemente se realizan aseguramientos de droga y dinero, éstos solo son una pequeña parte de lo que en realidad se mueve en los vuelos comerciales y en las terminales aéreas.

La Policía Federal señala incluso que estos aseguramientos algunas veces son una mera distracción para que pasen cargamentos más grandes.

Aunado a los contactos con los que cuentan, los traficantes también tienen un sistema de cooptación de mulas que han desarrollado en los últimos 20 años.

El informe de la Policía Federal detalla que los traficantes operan en las aerolíneas Copa Airlines, Iberia, Volaris, Air France, Aeroméxico y Mexicana de Aviación, mientras que los vuelos provienen principalmente de Perú, Panamá, Colombia, Estados Unidos, Costa Rica, El Salvador y España.

[Con información de El Universal]