El caso de Pilar Mendoza, una joven queretana de 24 años de edad, que falleció en la Ciudad de México bajo circunstancias sospechosas, ha causado que miles de personas muestren su solidaridad para conseguir justicia y que las autoridades detengan al hombre que le quitó la vida.

El caso de Pilar comenzó el pasado 1 de diciembre, cuando Pilar salió de Querétaro a la Ciudad de México para reunirse con su pareja sentimental, Armando Jaimes, de 34 años.

Durante los primeros dos días todo parecía normal, Pilar se comunicaba con su familia al menos una vez cada dos horas, les decía que estaba bien y hablaba con ellos, sin embargo, al mediodía del 3 de diciembre Pilar realizó su última llamada.

Esa misma noche Armando llamó a la familia de Pilar y les pidió que llamaran a una ambulancia pues Pilar se veía muy pálida y no tenía pulso. También les pidió que viajaran a la Ciudad de México para recoger a la joven.

Alrededor de 20 minutos después se comunicó con la madre de Pilar un policía que se identificó como Eduardo Nuñez M. El oficial les pidió trasladarse a la Ciudad de México para identificar el cuerpo y ofreció agilizar los trámites de traslado.

En otra llamada, Armando le advirtió a la familia que posiblemente se trató de una intoxicación con comida, que ella sufrió un ataque epiléptico y él se desmayó por cinco horas.

Cuando la familia llamó al 911 se le informó que Pilar falleció en una ambulancia durante su traslado debido a una posible intoxicación por alimentos y que Armado se encontraba en calidad de detenido en la delegación Gustavo Madero, como posible responsable de homicidio.

La mañana del 4 de diciembre la familia llegó a la Ciudad de México e identificó el cuerpo de Pilar y se les informó que Armando se encontraba en calidad de testigo, no de detenido, sin embargo, había salido «por algo de desayunar» y no se le había vuelto a ver.

Los resultados de la necropsia realizada a Pilar reveló que la joven presentaba sangre en la boca, lesiones en el cuello, tórax, abdomen, muslos y rodillas. La causa aparente de la muerte fue congestión visceral generalizada, pero la hora aproximada de la muerte el 3 de Diciembre fue las 5 de la tarde, seis horas antes de la primera llamada de Armando, a quien hasta hoy no se le localiza.

El 5 de diciembre el cuerpo de Pilar llegó a Querétaro, pero se le prohibió a la familia cremarlo porque es posible que se deba exhumar para hacer nuevas pruebas.

A través de redes sociales se han lanzado serias críticas a los errores cometidos por parte de las autoridades durante el caso, mencionando entre otras cosas el hecho de que no le tomaron una declaración completa a Armando, el único testigo de la muerte de Pilar a pesar de que la joven presentaba huellas de violencia.

Las irregularidades en el caso y la desaparición del posible homicida, así como la serie de negligencias en el caso han provocado la ira de miles de personas y en redes sociales se pide justicia por Pilar. Incluso se lanzó una petición en la plataforma Change.org para exigir que se lleve ante la justicia al homicida de la joven.

Hasta el momento la petición cuenta con más de 3 mil firmas, si te interesa firmarla, puedes hacerlo a través de este enlace