Si te gustan los perros eres una persona extrovertida, en cambio, si te gustan los gatos eres alguien introvertido, preguntar si tienes un perro o gato es una forma de saber más sobre la personalidad del dueño, las cosas que le gustan o hasta cómo se comportará en una situación de riesgo.

Lo cierto es que en gustos se rompen géneros y nuestra mascota no siempre significará algo concreto, un ‘cat lover’ puede ser tan extrovertido como un ‘dog lover’, pero eso no ha impedido que la psicología y muchas de sus ramas dediquen investigaciones completas a la relación antrozoológica y la influencia de las mascotas en la psique humana.

La Universidad de Texas publicó en 2010 un estudio en el que se estudió a 4 mil 500 personas y en el que se dividía a los participantes entre amantes de los perros y amantes de los gatos y se respondían preguntas sobre su personalidad basándose en el modelo de los Cinco Grandes:

  • Extraversión (tendencia a ser sociable)
  • Mentalidad abierta (afrontar bien los cambios, mentalidad más creativa)
  • Responsabilidad y auto-organización (en el sentido de tener una mente ordenada para la consecución de tareas)
  • Afabilidad (la tendencia a ser altruista y confiada o más bien escéptico)
  • Neurotismo

Este estudio reveló lo que muchos ya habían observado, los amantes de los perros tienden a ser más sociables y extrovertidos, mientras que los amantes de los gatos son más reflexivos e introvertidos.

Por otro lado, el mismo estudio reveló un aspecto diferente a lo esperado, según las encuestas, los amantes de los gatos estaban más abiertos a probar nuevas experiencias que los amantes de los perros independientemente de su edad o sexo.

Otro estudio, publicado en 2014 por la profesora de psicología de la Universidad de Carroll, Wisconsisn, se enfocó más en el ambiente de los dueños que en la personalidad de los mismos. De acuerdo con su estudio, los dueños de perros solían vivir en zonas rurales o casas con jardín, mientras que los dueños de gatos habitaban principalmente en zonas urbanas.

Además, este test incluía una prueba de inteligencia que dio como resultado cifras más altas por parte de los amantes de los gatos, pero esto no supone que los dueños de los gatos sean más listos, sino que la profesora señalaba que estos resultados estaban más ligados al entorno de los dueños que a sus mascotas. El dueño de un gato, dado su carácter más hogareño e introvertido, «tal vez está más en casa leyendo un libro, ya que tu gato no tiene que salir a dar un paseo».

Un estudio más realizado en Melbourne el año pasado se enfocó en la conducta social de los dueños de las mascotas, este estudio señaló que los dueños de los perros tienen una mente más dirigida a los grupos y el entorno social, mientras que los amantes de los gatos son un tanto más anárquicos.

Como decíamos en un principio, tu mascota no siempre te define y un amante de los perros puede ser tan sarcástico como un amante de los gatos.

Fuente: Hipertextual