El Presidente de México, Enrique Peña Nieto, volvió a decir en conferencia de prensa que el aumento en el precio de la gasolina era un tema que no debía volver a tocarse y afirmó que «la gallina de los huevos de oro se secó en México».

Para después comentar: «Hemos disminuido nuestra plataforma de producción, hoy producimos menos petróleo que antes, se acabo la gran plataforma».

Según algunas cifras y algunos expertos de México y del extranjero que han sido consultados, la actual administración ha desgastado a Petroleos Mexicanos (Pemex), al dejar que se deteriorarán sus seis refinerías y todas las demás infraestructuras de la empresa petrolera.

De acuerdo con lo comentado por el Ejecutivo federal, el hecho de mantener «el precio artificial» de los combustibles en este año, sería equivalente al costo de todos los servicios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) durante 4 meses; a eso sumarle más el doble de los apoyos que entrega el programa Prospera; el triple de lo que destina el Seguro Popular a la salud; el sueldo de la mitad de los maestros y cinco veces el programa Pensión para Adultos Mayores.

En este evento, Peña Nieto se encargó de anunciar una serie de acciones que de la mano con algunos sectores empresariales y obreros ayudarían a mejorar y apoyar a las familias mexicanas que se vean afectadas por el aumento de este combustible.

Además de entregar dos cheques que amparan los retiros de la cuenta individual de trabajadores mayores de 65 años.

Peña insistió que estas medidas que se han implementado tienen la finalidad de mitigar de alguna manera el impacto que ha tenido el aumento en los precios de los combustibles, una decisión que «como le he explicado una y otra vez, se toma de manera difícil, una medida dolorosa, pero responsable».

El Presidente lamentó que “solo se advierten los efectos negativos” de la subida de entre el 14 y 20% según el tipo de combustible, que ha generado protestas y disturbios, asegurando que también hay “una parte positiva”.

En los últimos 12 días ha habido numerosas protestas en diversas partes de México contra el aumento de hasta 20 por ciento en el precio de la gasolina que entró en vigor el primer día de 2017, y la inconformidad ha devenido a veces en actos de violencia, como los saqueos realizados la semana pasada.