Mientras que algunas personas niegan su existencia, el calentamiento global continúa causando estragos en todas partes, y el Ártico es uno de los sitios más afectados por el aumento de la temperatura del planeta.

El calentamiento global ha provocado el derretimiento del hielo, lo que a su vez obliga a los osos polares en el Ártico a moverse a territorios diferentes, dónde la comida escasea. De acuerdo con el científico ruso, Vladimir Sokolov, en caso de que esta tendencia continúe, los osos polares tendrán que dejar de cazar en el mar helado y se verán confinados a las orillas de lagos y archipiélagos cercanos.

Pero ese no es el único problema, el especialista en osos polares Ilya Mordvintsev advirtió que cada vez es más común encontrar casos de osos polares comiéndose los unos a los otros.

«El canibalismo entre los osos polares es un hecho establecido desde hace tiempo, pero estamos preocupados porque estos casos que solían producire rara vez ahora son más frecuentes».

Y el calentamiento global no es el único problema que enfrentan los osos, durante los últimos años la actividad humana en el Ártico también se ha incrementado. Por ejemplo, la zona del Golfo de Obi al mar de Barents, dónde los osos solían cazar, ahora es una ruta de barcos cargados de gas licuado, lo que también provoca la destrucción del hielo.

Con información de Milenio.