El próximo 1 de junio algunos estados podrán avanzar hacia la ‘nueva normalidad’ y reabrir empresas y negocios, eso sí, lo harán con cambios importantes en las medidas de seguridad y salubridad para evitar un rebrote de la enfermedad.

La Secretaría de Economía ya ha publicado los ‘Lineamientos Técnicos de Seguridad Sanitaria en el Entorno Laboral’, una suerte de guía con las reglas que las empresas deberán seguir para regresar a sus actividades habituales. Entre estas medidas destaca la colocación de filtros en entradas y salidas y la prohibición de barbas, bigotes y joyería.

Estos son los protocolos generales que las empresas deberán acatar:

– Incrementar el número de vehículos destinados al transporte de personal, con el fin de reducir el hacinamiento y la posibilidad de contagios, manteniendo la sana distancia y la ventilación natural del transporte.
– Limpiar superficies y objetos de uso común en oficinas, sitios cerrados, transporte, centros de reunión, entre otros.
– Establecer un filtro a la entrada y a la salida de las empresas para identificar personas trabajadoras, clientes y proveedores con síntomas de COVID-19. En ese filtro se les tomará la temperatura.
– Proporcionar al trabajador equipo de protección personal acorde al tipo y factor de riesgo de exposición como cubre boca y protección ocular y facial.
– Cuidar la sana distancia de 1.5 metros entre trabajadores.
– Proporcionar acceso a agua, jabón, toallas desechables de papel, así como alcohol al 70% o gel desinfectante.
– Promover que las personas trabajadoras no compartan herramientas de trabajo, ni objetos personales.
– Crear lineamientos para limitar el uso de joyería, corbatas, barba y bigote toda vez que son reservorios de virus.
– Evitar que se compartan, entre los trabajadores, celulares, utensilios de cocina, objetos de papelería etc.
– Si el trabajo a distancia no es posible, contar con escalonamiento de horarios de ingresos, modificación de turnos horarios flexibles y otras acciones que eviten grandes concentraciones de trabajadores en las instalaciones.
– Realizar exámenes médicos periódicos que permitan la prevención, atención y control de problemas de salud o facilitar que el trabajador pueda acudir a atención médica fuera de la empresa.
– Contar con una guía de actuación para cuando un trabajador manifieste síntomas de COVID-19, con la finalidad de proteger al trabajador, así como el resto de los trabajadores y su familia.
– Contestar un cuestionario y actuar de manera responsable bajo protesta de decir verdad para ser acreedores a un permiso para reabrir y una autorización con protocolos.
– Designar un comité o persona responsable de la implementación, seguimiento y supervisión de las medidas para la nueva normalidad en el marco del COVID-19.

Con información de Noticieros Televisa.