Camelia Luque López es una mujer que en un acto de desesperación ha decidido subastar su riñón para poder pagar la costosa operación de su hijo, José.

José tiene 13 años y sufre de glioma de tallo cerebral infantil, un tumor cancerígeno conectado a la médula espinal, detrás del cuello, que altera ambos hemisferios de ese órgano y el sistema nervioso.

Al principio José sufría de fiebre y vómito, caídas repentinas y cansancio, pero desde el pasado mes de marzo perdió más de 10 kilos, desarrolló estrabismo en el ojo izquierdo, la mitad de su cuerpo se comenzó a paralizar y presentó hidrocefalia. También sufre episodios inesperados de ira caracterizada por gritos y golpes, además, los médicos aseguran que de no recibir un tratamiento adecuado morirá en menos de un año.

Pero la operación que José necesita tiene un costo de más de un millón de pesos y que únicamente se puede realizar en la Clínica 019 de la Asociación Mexicana de Asistencia a Niños con Enfermedades Catastróficas (Amanec), en Monterrey,

«Yo no tengo ese dinero, mi casa no lo vale y si salgo a botear no lo juntaría, es muy poco el tiempo que tengo… Por eso me dije: ‘Bueno, ¿qué tienes? Un riñón, estás bien, pues hay que venderlo'», señaló la mujer de 39 años.

Camelia sabe que la venta de órganos es ilegal en México, sin embargo, está dispuesta a hacerlo porque «no hay opción».

Tras publicar la oferta en internet, rápidamente recibió 16 ofertas de personas de Guerrero, CDMX, Guadalajara, Mazatlán, Guamúchil, Sonora, Guasave y hasta Estados Unidos.

Sabiendo que la venta de órganos es ilegal, la madre de cuatro hijos refirió que también cuenta con una tarjeta Banamex Saldazo y pidió que si alguien quiere ayudarla con algún donativo se lo agradecerá por siempre.

“Hola soy Camelia Luque, soy madre soltera, he llegado al borde de la desesperación, por eso estoy subastando mi riñón… para unos es delito, para mí es el más grande acto de amor por mi hijo. Ayúdame a no delinquir. Ayúdame a salvar a mi hijo”.

[Con información de Milenio]