Este domingo se lleva a cabo el ‘Domingo de Ramos’, celebración con la que se da inicio a los ritos de Semana Santa, sin embargo, este año la celebración ha sido muy diferente a cualquier otra.

En lugar de realizar la ceremonia en la Plaza Vaticana, el Papa Francisco dio inicio a las festividades desde el interior de la Basílica de San Pedro, donde dio un mensaje a todos los feligreses que siguieron la transmisión del evento.

«El drama que estamos atravesando nos obliga a tomar en serio lo que cuenta, a no perdernos en cosas insignificantes, a redescubrir que la vida no sirve, si no se sirve. Porque la vida se mide desde el amor. De este modo, en casa, en estos días santos pongámonos ante el Crucificado, que es la medida del amor que Dios nos tiene».

Durante la homilía, el Papa envió un mensaje a los jóvenes, a quienes pidió reconocer a quienes arriesgan sus vidas por el bien de los demás.

«Mirad a los verdaderos héroes que salen a la luz en estos días. No son los que tienen fama, dinero y éxito, sino son los que se dan a sí mismos para servir a los demás», señaló el pontífice.

Este año viviremos una Semana Santa diferente, sin viacrucis ni procesiones, pero es en el Vaticano donde se notará la mayor diferencia con la cancelación de la misa Crismal del Jueves Santo en la que se bendicen los santos óleos, un Jueves Santo sin el tradicional lavado de pies y un Viernes Santo lejos del Coliseo. Tampoco habrá público durante la Vigilia Pascual del Sábado ni en la misa de Resurrección del domingo.

Con información de Milenio.