Los guardianes del Parque Nacional Kruger, en Sudáfrica, realizaron el hallazgo de los restos de un cazador furtivo, quien habría sido devorado por los mismos leones que intentaba cazar.

De acuerdo con los guardias, los leones dejaron únicamente la cabeza y algo de carne del sujeto que el pasado sábado entró al parque en búsqueda de elefantes o rinocerontes.

Los guardianes descubrieron que se trataba de un cazador furtivo debido a que cerca del cadáver encontraron un fusil de caza y que no había documentación apropiada.

Se estima que en África alrededor de 250 personas mueren cada año como resultado de ataques de leones.

[Con información de Infobae]