Por: Miguel Ángel López, economista egresado de la UNAM.

Es evidente que lo peor de la pandemia en términos socioeconómicos ha recaído mayormente en las mujeres. La mayor contribución de ellas se torna como una parte crucial de la prosperidad y del crecimiento económico de los países. El presente artículo versa sobre las condiciones que enfrentan las mujeres en la actualidad, con base en los trabajaos e investigaciones desarrollados al respecto.

El siguiente extracto del artículo «Mujeres en pandemia, un año maldito», resume perfectamente los cambios radicales que la crisis ha traído a las mujeres. “Perder el trabajo. Tener que dejarlo para trabajar (aún más) en casa o hacer malabares para compaginarlo con el cuidado de los hijos. Encerrarse con el maltratador. Empobrecerse. Retroceder en derechos. La covid-19 impone a la población femenina sufrimientos y retos que se suman al impacto general del virus”.

El Trabajo Desde Casa: Una Desigualdad de Género

A raíz del confinamiento, el trabajo a distancia desde casa, se ha mostrado como una alternativa de muchas empresas. Sin embargo, un estudio realizado por Aliya Hamid Rao, profesora de metodología de la London School of Eonomics, demostró que el trabajo del hombre es al que se le otorga mayor prioridad, hasta la hora de repartir los lugares; los espacios silenciosos, como despachos, suelen ser reservados para los hombres y mientras que las zonas comunes, como lo es comedor, para las mujeres. Otra conclusión del trabajo afirma que se priorizan las condiciones para que los hombres puedan volver a encontrar trabajo, ya que quedan exentos de las tareas domésticas y del cuidado de los niños, las cuales, por lo general, siguen recayendo en las mujeres.

El Ascenso Laborar y el Divorcio

Una investigación de Olle Folke y Johanna Rickne de la Universidad de Uppsala y Estocolmo, respectivamente, mostró que los ascensos laborales de las mujeres a puestos de trabajos superiores aumentan drásticamente la probabilidad de que se divorcien, esto se torna contrario en el caso de los hombres, parte de los objetivos del estudio es analizar cómo se ven afectadas las relaciones de las parejas cuando se alteran los roles de género. Las deducciones de la investigación evidencian los casos de las mujeres y hombres cuando son promocionados tanto en el sector político, como ascenso en el sector privado.

Los autores destacan que los resultados del estudio no son favorables para las mujeres, ya que en ellas aumenta el riesgo de que se acabe su matrimonio después de recibir un ascenso. Las causas, tienen que ver, en algunos casos, que los matrimonios son muy tradicionales. Es muy común que se prioricen las carreras profesionales de los hombres sobre las de las mujeres, así mismo, encuentran que los divorcios son más comunes cuando los ingresos de ellas desequilibran las finanzas familiares, mermado el usual dominio masculino. Finalmente, señalan, que la familia puede ser un apoyo profesional el hombre, mientras para la mujer suele resultar en una tensión laboral-familiar.

Menos Empleo para las Mujeres

La caída en el número de mujeres empleadas en el último año es, en parte, reflejo del cierre de empresas y negocios que se vieron afectados por las medidas de distanciamiento social. Pero también, por la escuela en línea de los hijos que exige la participación principalmente de las madres, lo anterior sumado al incremento de las tareas del hogar. Asimismo, un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI), con base en los datos del sitio web Indeed, analiza los anuncios de empleo en Internet y demuestra que la caída de la mano de obra ha afectado desmedidamente más a las mujeres, por ejemplo, a mediados de 2020 los anuncios de empleo en dicho portal, con participación femenina, solo representaban el 40% de los publicados en ese mismo período en 2019.

En el mismo tenor, los puestos de trabajo donde había más representación de las mujeres, como en la hotelería, el cuidado infantil, los restaurantes, el entretenimiento y el esparcimiento, fueron los más perjudicados al inicio de la pandemia. Los problemas para ellas se profundizaron por el cierre de escuelas y guarderías, que ha dejado a sus hijos en casa, lo que aumenta la probabilidad de abandonar el mercado laboral o reducir su jornada de trabajo. Los efectos negativos también abarcan el sector adolecente, ya que en varios países en desarrollo la pandemia ha provocado que las niñas se vean en la necesidad de abandonar la escuela y trabajar para complementar los ingresos de sus hogares.