No, el encargado de pintar estas líneas no estaba ebrio al momento de hacer su trabajo y tampoco es que la carretera se encuentre en mal estado. Estas líneas se han pintado así por un buen motivo.

Esta calle en el pueblo escocés de Arnprior conecta Stirling y Loch Lomond a través de una zona residencial, el pavimento está en buen estado y no tiene baches o protuberancias, motivo por el que los conductores pisan el acelerador a fondo cuando la transitan.

Por este motivo el gobierno local decidió hacer algo al respecto, y en lugar de colocar reductores de velocidad o los típicos topes, que son demasiado costosos, han decidido pintar las líneas chuecas.

Con las líneas de esta forma se crea la ilusión de que la carretera está en mal estado, y eso es justamente lo que los encargados buscaban, ya que según la ciencia, los conductores reducen la velocidad inmediatamente si creen que hay cambios en la oscilación de la carretera.

Y aunque el ayuntamiento logró ahorrarse algo de dinero con esta peculiar maniobra, los ciudadanos no están muy contentos, ya que pintarlas de esta manera costó el doble de lo que cuesta pintarlas rectas.

Fuente: Omicrono