Los deportistas top se encuentran entre las figuras mejor pagadas del mundo, al nivel de los grandes empresarios y directivos y superando, en ocasiones, a actores, actrices o presentadores de primer nivel, entre otros. Su carácter competitivo y su joven edad les imprimen un carácter, en ocasiones, un tanto particular. Muchos han hecho su fortuna apenas superados los 20 años y vienen, casi siempre, de orígenes humildes, siendo esta ocasión la primera en la que entran en contacto con notables sumas de dinero. Sus gustos por el gasto pueden ser un tanto peculiares. Veamos algunos ejemplos.

Saúl Álvarez es, en la actualidad, el mejor púgil internacional. Acaba de unificar todos los títulos del Supermediano del mundo. Lleva años partiendo como favorito en todos sus combates, como se puede comprobar en las casas de apuestas en México y en el mundo; además de ser un boxeador prudente y disciplinado. Pero no por su carácter comedido está exento de excentricidades, aunque sean ganadas a pulso con su talento y su trabajo duro. Por ejemplo, tiene una impresionante colección de coches, que incluye Ferrari, Porsche y camionetas de lujo, sin contar sus gastos en ropa de primeras marcas y los caballos pura sangre.




El único capaz de batir a Álvarez sobre un cuadrilátero fue Floyd Mayweather Jr, que también le saca mucha ventaja en cuanto a ostentación. No son extrañas sus publicaciones en redes sociales rodeado de billetes o de sus colecciones de relojes o de coches (esta última, valorada en unos 23 millones de dólares). También colecciona zapatillas, con unos 1.000 pares en su haber. Aún retirado, sus combates de exhibición le son enormemente lucrativos. No en vano su apodo es el de “Money” Mayweather.

Hablar de excentricidad es hablar de Dennis Rodman. La ex estrella de la NBA, que realizó una notable aportación a las gestas de los Detroit Pistons y los Chicago Bulls, tiene uno de los caracteres más imprevisibles del deporte mundial. Tras ir cambiando progresivamente su apariencia, con tintes para el pelo y piercings, se fue alejando del deporte de la canasta para pasar a otras facetas como la de actor (de películas que es mejor no recordar) o el wrestling en WWE. Su personalidad difícil aparece bien retratada en el documental “The Last Dance”, producido por Netflix, donde se explican algunas excursiones a Las Vegas para traerlo de vuelta a los entrenamientos de los Bulls.




Mike Tyson, el boxeador con la pegada más explosiva que se recuerda sobre un cuadrilátero, ha cambiado notablemente su imagen y comportamiento. Actualmente, presenta un programa de entrevistas a deportistas con muy buena valoración, y su conducta es bastante ejemplar. Sin embargo, hace algunos años, su personalidad irascible y caprichosa le trajo varios problemas. No sólo arrancó un trozo de oreja a su rival, Hollyfield, durante un combate, sino que también tuvo desagradables enfrentamientos con locutores y graves problemas con la ley, y dejó de lado sus entrenamientos para disfrutar de sus fiestas. Llegó, incluso, a tener un tigre como mascota.

Ronaldinho, en cambio, no se encuentra en su mejor momento. Sus recientes problemas legales han eclipsado la carrera del futbolista que, militando en el FC Barcelona, fue capaz de poner en pie a los aficionados Del Real Madrid para aplaudirle. Mientras fue un jugador de primera línea, no dudó en gastar su fortuna a lo grande y realizar a los clubs que lo contrataban peticiones de lo más ostentosas, como la de que le proporcionaran una mansión con piscina, diversas canchas de fútbol y cuatro mayordomos, como hizo con un equipo mexicano, el Querétaro.  

Uno de los caracteres más fuertes del tenis ha sido, sin duda, el de John McEnroe. Su personalidad irascible en la cancha le granjeó una fama que no le importó aprovechar fuera. Llegó a protagonizar anuncios televisivos donde actuaba de la misma forma en contextos diferentes. Eso sí, ha sabido evolucionar de una forma mucho más productiva y hoy posee una galería de arte en Manhattan y participa en diversos eventos benéficos, tareas que compagina con su labor como comentarista de diversos torneos mundiales.