El presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que, aunque en su gobierno todavía se registran masacres, ya no las comete el Estado. El mandatario nacional expuso gráficas en las que se aprecia el incremento en el número de homicidios en sexenios anteriores y una disminución en su número durante los últimos años.

«Se van a molestar mucho mis adversarios, pero (…) era muy probable que si ellos hubiesen ganado, si se hubiese continuado con la misma política, esto estaría acá«, explicó, señalando un punto alto en la gráfica.

El mandatario sostuvo que su gobierno considera que lo fundamental es atender las causas de la violencia, destacó que no se puede enfrentar el mal con el mal, recalcando que no se aplicará la misma política que en el sexenio de Felipe Calderón, en el que se declaró la guerra al narcotráfico.

Finalmente, el mandatario aseguró que la violencia en México no cede porque es un problema complejo, heredado, de abandono durante mucho tiempo y, sobre todo, no se atendió el fondo, el origen de la inseguridad; y ahora estamos padeciendo de los polvos de aquellos lodos y es un proceso que lleva tiempo, pero ya se están viendo los resultados.