Este martes, los líderes políticos de la Unión Europea decidieron de manera unánime el cierre de todas sus fronteras por un periodo de 30 días.

Durante estos 30 días, quedará prohibida la entrada de personas que no pertenezcan al bloque «con pequeñas excepciones», informó la canciller alemana, Angela Merkel.

A decir de la líder alemana, tras una videoconferencia con los líderes de la Unión Europea, se tomó esta decisión para combatir la propagación del coronavirus Covid-19.

De esta manera, solo se permitirá el acceso a los países que componen el bloque a residentes de larga duración que vuelven a casa, así como para miembros de su familia y personal diplomático destinado en la Unión Europea. También se permitirá la entrada al transporte de bienes para continuar atendiendo el suministro de productos de primera necesidad.

Con información de El Universal.