El pasado miércoles, estuvo a punto de escribirse un nuevo episodio en la historia de la exploración espacial: Por primera vez en 11 años, astronautas estadounidenses iban a ser lanzados al espacio desde suelo norteamericano, y más allá de esto, se iba a hacer por medio de una compañía privada: SpaceX, de la que es propietario el magnate Elon Musk.

Esto -el lanzamiento de viajes tripulados al espacio por medio de un privado- es un hito en la historia de los viajes al espacio, pues abre la puerta a que eventualmente se puedan ofrecer vuelos comerciales fuera de la Tierra.

Todo estaba listo el pasado miércoles para el despegue del cohete Falcon 9 en el centro espacial John F. Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida, para que la cápsula «Dragon» llegara a la Estación Espacial Internacional. Los astronautas Bob Behnken y Doug Hurley estaban en sus posiciones, a 20 minutos de la hora señalada… cuando el clima hizo de las suyas.

Por lo tanto, el episodio se pospuso para hoy.

Está previsto que el cohete Falcon 9 despegue a las 15:22 hora local (19:22 GTM) desde la plataforma 39A del Centro Espacial Kennedy si las condiciones meteorológicas lo permiten, que al parecer serán más favorables que las del día 27 cuando la nubosidad y la electricidad en el ambiente lo impidieron.

La nave que veremos despegar del Centro Espacial de Kennedy será un cohete Falcon 9 que lleva ‘en la punta’ una nave ‘Crew Dragon’ diseñada para acoplarse en la Estación Espacial Internacional.

La nave está ordenada por etapas. La primera se desprenderá una vez que llegue a la atmósfera, liberando a la segunda etapa y al Crew Dragon, y se le ‘ordenará’ que regrese a la tierra para aterrizar de nuevo en el centro espacial.

La segunda etapa y el Crew Dragon continuarán su viaje a la EEI con sus propios propulsores. Más cerca de la EEI, la segunda etapa se desprenderá y se le ordenará que se queme en la atmósfera. De esa forma sólo el Crew Dragon con sus tripulantes llegarán a la estación.

Esta ilustración de la BBC lo explica muy visualmente.

BBC

La ‘Crew Dragon’, la nave que llevará a Behken y Hurley hasta la EEI, esta diseñada para llevar a siete pasajeros, aunque en futuros vuelos de la NASA se espera que lleven sólo a cuatro para destinar el resto del espacio a suministros.

La misión de ambos astronautas es probar los controles ambientales de la nave y llegar a la EEI, así completando la validación de las naves de SapceX para vuelos aeroespaciales.

Esta misión, de acuerdo a la BBC, podría abrir las puertas a una nueva fase de los viajes en el espacio: los vuelos con capital privado y pasajeros, lo cuál ha sido uno de los grandes sueños de Elon Musk desde que fundó SpaceX.

Asimismo, tendrá la finalidad de quitar a la NASA de sus responsabilidades con otros países, ya que desde hace años paga millones al Gobierno de Rusia para completar sus misiones espaciales.

De acuerdo al periódico británico The Guardian, Space X ha sido otorgado más de 3 billones de dólares en contratos para el desarrollo de la nave.

Aún no está definido cuánto tiempo estarán Hurley y Behnken en la EEI, que orbita la Tierra a unos 400 km de altura.

Se calcula que podría ser poco más de dos meses, pero es poco probable que sean más de 120 días.

Las celdas solares del Crew Dragon se degradan en órbita, por lo que la NASA seguramente traerá a los tripulantes a casa mucho antes de que el rendimiento de la maquinaria se vea comprometido.

Gráfico nave