Las llantas sin aire, a prueba de pinchazos y sin necesidad de mantenimiento, podrían ser instalados en un breve plazo en distintos tipos de camionetas, como paso previo a revolucionar los automóviles, estiman gigantes como Goodyear, Michelin y Bridgestone.

En una pista de pruebas de Goodyear en Luxemburgo, un grupo de periodistas puso a prueba un automóvil Tesla equipado con llantas sin aire. La fina capa de caucho en contacto con el asfalto tiene un enorme desafío físico: soportar el peso del automóvil y absorber los golpes tal como lo hacen las llantas tradicionales, y por supuesto, hacerlo durante miles de kilómetros.

El desafío parece ser gradualmente superado. La estructura de caucho y plástico de la cubierta resistió sin problemas la enorme tensión cuando el automóvil se inclinaba en las curvas de la pista de pruebas. La marcha con el modelo probado es suave, aunque el agarre al piso no es tan bueno como con los neumáticos convencionales, y las cubiertas son más ruidosas.

«La ventaja más obvia es que son a prueba de pinchazos. Nunca se desinflarán, podrían pasar por encima de cualquier clavo y no perder rendimiento», detalló Rachita.