En América y Europa cuando pensamos en perros pastores llega a nuestra mente un pastor alemán, un perro que si bien no es pequeño, luce diminuto al compararlo con el pastor caucásico.

Este intimidante perro alcanza en promedio los 70 centímetros de altura y hasta los 90 kilos de peso, es una raza obediente y fuerte, por lo que comúnmente se utiliza para cuidar rebaños y hogares.

En nuestro continente no son algo común, pero en los países asiáticos no es raro encontrarlos como los guardianes de casas, establos y hasta empresas.

Pero como ya puedes imaginarte por el nombre de este artículo, uno de los ‘trabajos’ más duros y sorprendentes que tiene esta especie es la de ayudar en la cacería de osos.

En la Rusia Soviética, esta raza de perros fue famosa por emplearse para cazar lobos y osos de no gran tamaño gracias a la dureza de su piel, su poblado pelaje que los protegía del frío y la capacidad de lanzar brutales ataques, además de ser una raza obediente y fiel.

Aunque podría lucir intimidante y peligroso, la naturaleza de esta raza es bastante tranquila, eso sí, se trata de una raza dominante, por lo que se le debe educar con firmeza cuando son pequeños, para que de mayores no intenten anteponerse a sus miembros.

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