La denominada «marcha de los abuelos» que fue convocada por la oposición en contra del presidente Nicolás Maduro, se vio detenida por policías antimotines venezolanos que se encargaron de dispersar con gas pimienta a los marchantes que se dirigían al centro.

Esto provocó una «pelea» entre los manifestantes y policías; algunos hombres mayores lanzaron algunos golpes y una serie de insultos a los uniformados, entre los adultos mayores se encontraban varias mujeres quienes también se sumaron a las protestas y los insultos.

Uno de los uniformados utilizó un megáfono para sugerir a los manifestantes entablar un dialogo, además de ofrecerles otra ruta con protección policial.

Estas manifestaciones comenzaron el pasado 1 de abril, con un saldo de 38 muertos, quienes no lograron llegar al corazón de la capital, donde está ubicado el palacio presidencial de Miraflores y las sedes de los poderes públicos.