Todos en algún momento de nuestra vida hemos visto una de las películas más icónicas de Disney, Dumbo. Pero no todos saben que este curioso elefante estuvo inspirado en Jumbo, un animal nacido en África y que, si la película te pareció un poco triste, lamentamos decirte que su historia fue peor y probablemente te rompa el corazón.

Jumbo, un animal con unas orejas poco más grandes que la mayoría de los elefantes, nació en África, sin embargo, al poco tiempo de haber nacido fue separado y trasladado a Londres a un zoológico. El animal se volvió muy famoso en toda Inglaterra, al punto en que la Reina Victoria fue una gran admiradora de Jumbo, sin embargo, detrás de su gran fama, existieron muchos maltratos de sus domadores, así como un sufrimiento constante del elefante porque tenía ataque de furia y un dolor insoportable en sus colmillos.

Mediante un documental de la BBC presentado por el naturalista británico David Attenborough, juntó a varios expertos para que analizaran el esqueleto de Jumbo en el Museo de Historia Natural de Nueva York y resolvieran algunos de los misterios del elefante, provocando tanto la sorpresa de algunos, como la tristeza de otros.

Los expertos descubrieron que Jumbo tenía ataques de furia durante la noche, tanto que rompía sus colmillos y cuando éstos comenzaban a crecer, el elefante los desgastaba frotándolos contra las vallas. Para eliminar esta práctica, su domador, Matthew Scott, le daba whisky para calmarlo.

En su tiempo, Abraham Bartlett, una de las autoridades en el zoológico, dijo que Jumbo sufría de una enfermedad llamada Must, que es un comportamiento agresivo de los elefantes machos por un aumento masivo en sus hormonas, sin embargo, la experta en elefantes en Kenia, Vicki Fishlock, afirmó que si hubiera tenido esta enfermedad, hubiera atacado a todas las personas que se le hubieran acercado, incluyendo a sus cuidadores, cosa que misteriosamente nunca ocurrió.

La experta concluyó que estos terribles ataques que Jumbo sufría era porque sufría de un dolor espantoso en los dientes, y se aumentaba esta práctica en la noche.

Además, el ataque de furia no era la única enfermedad del elefante, pues tenía un problema severo en su cadera y lesiones en las rodillas. «Estas lesiones deben haber sido increíblemente dolorosas y fueron resultado del peso que Jumbo debía cargar, paseando grupos de visitantes», señaló un experto en el documental.

«Cuando miramos sus rodillas vemos todo tipo de modificaciones en el hueso que uno no esperaría ver en un elefante de esa edad. No se olviden que Jumbo tenía sólo 24 años y todavía estaba creciendo», pero sus huesos parecen más de un elefante de 40 o 50 años, indicó el experto.

Después de que incrementaron estos ataques de furia, el zoológico consideró que era peligroso para todos los visitantes y los cuidadores, por lo que decidieron venderlo a PT Barnum, un circo estadounidense, en 1982.

El traslado de Jumbo a Estados Unidos fue una completa tortura, pues se negaba a entrar a una celda para ser transportado en barco, rompió varias cadenas que lo sujetaban y únicamente entró a la jaula cuando su cuidador entró, por lo que significó un viaje de 2 semanas en barco junto con el animal.

Finalmente, su muerte fue tan trágica como su vida, pues el dueño del circo afirmó que, cuando Jumbo y otro elefante estaban siendo trasladados en tren, luego de una visita al circo del pueblo de St. Thomas, en Ontario, Canadá, el elefante arremetió contra el tren para proteger a su igual, atropellándolo por la parte de atrás. Los expertos afirman que no tenía ningún tipo de fractura, sin embargo pudo haber muerto por un sangrado interno.

Jumbo medía 3.45 mts., desde el hombro al piso, en comparación con los 2.84 metros que registra un elefante africano salvaje de su misma edad, por lo que de seguir viviendo pudo haber llegado a ser el elefante africano más grande del mundo.