En los cómics, la Fortaleza de la Soledad de Superman se encuentra en el Ártico. Se trata de una verdadera fortaleza de cristal y hielo, pero en el mundo real existe un lugar que es incluso más sorprendente, y está en México.

Fue en 1794 cuando un grupo de mineros se encontró con este lugar en el poblado de Naica, en Chihuahua. Los mineros quedaron tan maravillados con la mina que solicitaron al gobierno mexicano reclamar el estatus de Patrimonio Mundial de la Unesco para proteger estas increíbles formaciones rocosas.

Desde 1961 y hasta su cierre en 2015, la mina de Naica era una de las minas más importantes en Chihuahua, en ella se produce cobre, plata, oro y zinc, sin embargo, para propios y extraños el verdadero tesoro de este lugar son los enormes y hermosos cristales en su interior, los cuales llegan a crecer hasta los 11 metros.

Cabe destacar que estos enormes cristales se crean de manera natural gracias a que la mina se encuentra por encima de una cámara de magma subterránea. Las altas temperaturas y el agua mineral saturada permitieron la formación de estos cristales gigantes de selenito.

Pero para los científicos, estos cristales gigantes no son lo más impresionante de la mina. Recientemente la doctora Penelope Boston del Instituto de Astrobiología de la NASA pudo aislar los microbios inactivos dentro de los cristales y revivirlos. Estos microbios tienen entre 10 mil y 50 mil años de antigüedad.

Debido a la profundidad de la mina, así como la cercanía a la cámara de magma provocan que la mina tenga un ambiente de calor extremo, algo que dificulta a los científicos el investigarla, pues las personas solo pueden estar en la cámara de cristal por un máximo de 10 minutos por vez.

Con información de Minería en Línea.