El 4 de junio será el último día en el que los queretanos puedan disfrutar de la Réplica de la Capilla Sixtina en la Gómez Morín, sin embargo, no muy lejos de aquí se encuentra una obra de arte muy similar.

Se trata del Santuario de Jesús Nazareno de Atotonilco, el cual se encuentra a 14 kilómetros de San Miguel de Allende y que fue pintado por el pintor criollo Miguel Antonio Martínez de PocaSangre en un periodo de 30 años.

Debido a su estilo, complejidad y el arduo trabajo del artista, esta obra mural ha provocado que el complejo sea llamado ‘La Capilla Sixtina de América’ o ‘La Capilla Sixtina de México’.

Este templo de estilo barroco data del siglo XVIII fue un proyecto del sacerdote Luis Felipe Neri de Alfaro, quien quería construir una iglesia a semejanza de la del Santo Sepulcro de Jerusalén.

Así nació el Santuario de Jesús de Nazareno de Atotonilco, el cual se compone de una nave principal con siete capillas anexas, sacristía y seis camarines.

Cada una de sus paredes techos y puertas, hasta el último rincón, están decoradas con pinturas murales que representan infinidad de pasajes y personajes religiosos, sin guardar mucho orden y ningún espacio entre sí.

Las capillas de este santuario están decoradas con cuadros de Juan Rodríguez Juárez, el mismo que pintó el retablo de los Reyes en la catedral metropolitana de México, dedicados a la Adoración de los Reyes y a la Asunción.

Este santuario fue declarado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco el 8 de julio de 2008.