Como si se tratara de una serie de televisión donde un vigilante enmascarado acaba con los maleantes, un hombre ejecutó a cuatro sujetos que abordaron un camión en la México-Toluca y asaltaron a los pasajeros.

El hombre esperó a que los sujetos acumularan el botín para dispararles con una pistola 9mm que portaba. Los sujetos heridos intentaron escapar, pero el hombre los derribó y remató, dejando junto a sus cuerpos cinco casquillos percutidos.

De acuerdo con los testigos, el hombre tomó el botín que los asaltantes habían conseguido y lo colocó en el suelo del camión diciendo «Ahí están sus cosas, recoja cada quien sus pertenencias. Nada más me hacen el paro».

Unos kilómetros más adelante, el justiciero se puso una capucha, bajó del vehículo y se perdió entre las veredas.

Las autoridades acudieron al luchar de los hechos posteriormente y encontraron los cuerpos de los asaltantes. Entre sus ropas tenían una pistola hechiza y navajas, motivo por el que no quisieron hacerle frente a su agresor y por lo que trataron de bajar del vehículo lo más pronto posible.

Ahora, la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) se encuentra investigando la situación para identificar a los asaltantes y a su homicida.

Alejandro Jaime Gómez Sánches, titular de la Procuraduría expresó al respecto su preocupación porque una persona haga justicia por su propia mano, pero reconoció que la Constitución mexicana faculta a cualquier ciudadano a detener a una persona en flagrancia durante la comisión de un delito.

Fuente: El Universal