Hoy en día de cada 10 viviendas que hay en México 2 de ellas son consideradas como «verdes», una nueva forma de vivir que es impulsada principalmente por Vinte, Cadu, Ara, Sadasi, Viveconsa y Hogares Soe, empresas que han sido apoyadas por los estímulos que ofrecen tanto el Gobierno federal, como instancias internacionales.

Los primeros días del mes de Septiembre, el director de la Conavi, Jorge Wolpert, presumió que la dependencia que dirige había roto todas las metas planteadas para el sexenio en materia de casas ecológicas. Según el directivo, la meta era construir 80 mil viviendas bajo la certificación NAMA (Acciones de Mitigación Nacionalmente Apropiadas, por sus siglas en inglés), y al cierre de agosto pasado ya se tenían 83 mil, las cuales representan una inversión de mil 564 millones de pesos.

El crecimiento ha sido tan rápido que se estima que en menos de 10 años la mitad de los desarrollos de casas y departamentos ya podrían ser «verdes».

El número de viviendas que son consideradas como «ecocasa», un programa con el que la Sociedad Hipotecaria Federal financia a desarrolladores, la cual obtuvo un crecimiento enorme para lograr alcanzar las 14 mil 901 unidades, lo que representa un incremento de 93% de septiembre 2016 a junio 2017, comparado con el mismo periodo anterior, de acuerdo con datos del Quinto Informe de Gobierno de Enrique Peña Nieto.

Para que una casa o departamento sean reconocidos como «verdes», debe tener las siguientes características: ahorros de más de 20% en consumos de gas, agua y energía eléctrica. Según cálculos de expertos, las familias pueden economizar entre 300 y 400 pesos al mes cuando adquieren una de esas viviendas.

Con información de El Financiero.